sábado, 23 de abril de 2011
Te necesito aquí.
- ¿Qué somos? - No lo sé. ¿Qué más da? Soy muy feliz, ¿tú no eres feliz?

Me estas dejando ir; no me haré responsable de lo que le ocurra con mi corazón.
El corazón que dejo de latir en mis manos hace ya más de un año, y que con algunos golpes de electricidad volvió a latir con toda su fuerza; hoy nuevamente muere en mis brazos. Sus heridas las tuve que llorar como nunca antes; y el dolor me lo tuve que aguantar y tragar para no poder hacerte daño…
Lastima que tú también me estés dejando partir, que me dejes la puerta abierta para poder salir de tus días, de tu historia y de tu vida…
Ahora que te vas, que me voy, y que ya tomamos caminos diferentes y desconocidos; espero que siempre mantengas en tu mente que fui el ser que solo quiso secar tus lagrimas, y curar tus heridas; ser el mejor amigo que te quiso acompañar toda la vida.
Pero quizás no fui lo que querías, o no di lo suficiente, tal vez comencé a fallar, o en si no se cual es la verdadera razón para que viera todo mi mundo desaparecer.
Yo no intente; realmente logre no tener a nadie mas a mi lado, para únicamente poder estar junto a ti, a pesar de la distancia y el espacio; para seguir dándote todo de mi, a pesar de ya no ver tu mirada ni sonrisa todos los días; para que en mi mundo y universo solo fueras y existieras tu. Pero, mis días soleados y mis noches llenas de estrellas, se convirtieron en días muertos, llenos de nubes sombrías y de interminables noches oscuras; donde ni siquiera los rayos del sol, ni la luz de la luna podían iluminar mi vida, la cual ya estaba dejando pasar con la mirada perdida.
viernes, 22 de abril de 2011
Cierto.
jueves, 21 de abril de 2011
Cuando digo que te amo...
martes, 19 de abril de 2011
Así soy yo.
Solo tú.
¿Qué me dices si te digo que te echo de menos?
Que te necesito conmigo. Y que me emociono al pensar que te beso, te abrazo y te susurro que te amo.
¿Qué me dices si te digo que estoy llorando?
Que mis lágrimas caen. Lágrimas con te quieros mojados, sinceros y únicos.
¿Qué me dices si te digo que te necesito?
Que te necesito siempre. Cada segundo. Porque te estaría besando cada uno de ellos. ¿Te lo imaginas?
¿Qué me dices si te digo que quiero pasar el resto de mi vida contigo?
Que me despierte, desayune, coma, ria, respire, ande, meriende, duche, cene, escriba, piense, compre, sueñe, viva sabiendo que estas conmigo.
¿Qué me dices si te digo que tú eres mi vida?
Ojalá todas las respuestas me las dijeses estando al lado mia y mirando como mis ojos brillan y como yo estoy feliz.
Loviú.
-Es difícil hacer como si nada, actuar como si nunca te hubiera querido. No puedo evitar mirarte de reojo, recordar todo lo que tuvimos y querer que vuelvas a mi lado. ¿Sabes? Aun me dan esos escalofrios cuando pasas a mi lado. Aun puedo sentir tu boca en mi piel. Aun sigo sonriendo como una estupida cuando te veo por las mañanas. Y esque todo empezó como un juego y terminó siendo una de las cosas más importantes en mi vida.
+ Yo tampoco me he olvidado de ti.
-¿ Y entonces? ¿ Porque has decidido que terminase todo?
+Porque nunca me perdonaría hacerte daño.
-Prefiero morir por haberlo intentado que vivir sin saber que hubiera pasado.
+Te quiero.
Je t' aime.
El clásico.

Todo el mundo, hoy, sólo tiene en la cabeza una cosa: el clásico. Nadie sabe quién ganará, pero todos hacen sus apuestas.
Otros.
¿Lo sabías?
Te quiero, te quiero, te quiero, te quiero. Podría repetirlo hasta que mis labios se sequen y las palabras dejen de tener sentido.
Podría escribírtelo en francés o en chino, al revés, con letras rojas o con tinta invisible. Podría tatuármelo en la frente, para que lo vieras cada vez que me miraras. Podría hacer que un avión lo escribiese en el cielo, como en las películas, o que apareciese en el marcador, en el medio de un partido.
Pero no me gustan los aviones ni los partidos, ni se hablar chino ni francés, me dan miedo las agujas y nunca supe encontrar tinta invisible. Solo me queda decírtelo. Te quiero.¿Lo sabías?
Películas.
Y me encantaría ser como esa chica de “ Un paseo para recordar”, esa chica que nunca esperaría que el “malo” de la clase se enamoraría de ella y acabarían juntos.
Me encantaría ser como Rose, de “Titanic” la chica rica que lo deja todo por amor.
Me encantaría ser como Babi de “3MSC” la típica chica buena que por casualidades de la vida termina con ese chico malo, a punto de estar en la cárcel aficionado a carreras ilegales y metido en todas las peleas, pero que es capaz de hacer lo que sea por ella.
Me encantaría….¿sabes?, me encantaría ser yo, yo en una película, en MI película, porque.. te has dado cuenta de que todas estas películas terminan mal? En la primera muere la chica, en la segunda muere él y en la tercera no terminan juntos…
¿Sabes que? Que pensándolo bien, no, no quiero que mi vida sea como en una película. Que me encantaría ser yo, ser yo junto a ti!, sin morirme ni que te mueras, sino tu y yo disfrutando de nuestro tiempo juntos!
No me lo explico.
Llevo la mitad de mi vida intentando descubrir porque los segundos pasan. Porque la gente se enamora. Porque hay gente que odia y jode a otras personas. Por más que lo intento, no puedo entenderlo. Pasaran otros 8 o 10 años y seguiré sin entenderlo. Sin entender porque los donuts saben tan ricos y mi colonia favorita es demasiado cara. Nunca jamás entenderé porque hay gente que no puede vivir sin dinero y gente que puede vivir sin él. Por más que lo intente, no llegare a mentalizarme porque hay amores a distancias y chicles de todos los sabores que al cabo de 5 minutos ya no tienen sabor. Jamás entenderé porque el gusto hacia los perros es tan adorable y una cena a la luz de la luna es algo genial. No entiendo porque cambian la hora la última semana de Octubre o porque el verano no empieza antes. Por más que quiera no entenderé nada de esta vida. No entenderé los estornudos demasiado sonoros o porque las asas de mi mochila no son mas cómodas. Es algo que por más que cumpla años y años no lo llegare a entender. Los coleteros se rompen y la comida del frigorífico acaba por terminarse. En invierno se pone el brasero y en verano el aire acondicionado. ¿Alguien lo entiende?
No lo sé.
La quiero.

A escondidas.
navegando entre las olas, las olas y sin mar,
preguntale a tu corazón, si así vale la pena,
si tan intensa es la pasión, que recorre nuestras venas...
Te añoro.

Que ya no aguanto más tiempo así, que parece que no entiendes que te necesito aquí, a mi lado, que necesito sentir que me quieres, que me necesitas tanto como yo a ti para poder sonreír. Necesito sentir tu mirada clavada en la mía y a la misma vez observar como se te forma esa sonrisa que lo dice todo sin decir nada. Necesito ser la dueña de 1 millón de besos. Que me hagas sentir como una pequeña princesa, en la que su castillo esté construido por tus besos, abrazos y caricias…
Tu mirada me hace grande.
viernes, 15 de abril de 2011
Adiós.

Querido miedo, te digo adiós. Y a ti inseguridad. Y a ustedes, dudas. Adiós. Que voy a tropezar igual con o sin zapatos. Que en la vida no hay cuerdas, y que yo no quiero atarme. Que de repente, ¡POOM!, he espabilado. Al menos, un poco. Y no crean que me voy a dejar pisar. He renacido un poco. Soy la chica de ayer, pero en hoy. Soy alguien que no va a dejar su vida para otra ocasión.
Contigo.

Por pedir, pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos dé tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando menos te lo esperes, y cuando más lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido en una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que sólo puedas abrazarte a mí, en frente de mi película favorita… Bueno, si quieres, en frente de tu película favorita… Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ellos. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y mojarnos los labios sin que nos vea la gente. Pido, mientras caminamos por cualquier calle, llevarte y traerte al contarte cualquier estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías, y despues, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa.